Cuando es invierno en el mar del Norte de Leticia Sánchez.

19 noviembre, 2020

-Hola, papá. ¿Qué tal el paseo?

-He encontrado el cadáver de un hombre en la playa.

Este es el comienzo de la tercera novela de Leticia Sánchez cuyo  título toma del  verso   de Ángel González:

“Cuando es invierno en el mar del Norte

Es verano en Valparaíso”.

Una novela que aúna  el más puro estilo de Agatha Christie con la narrativa detectivesca del S.XX.

El detonante de la historia es la aparición de un hombre en la playa de Santa Clara. Podría ser un simple ahogamiento o un suicidio, pero no, es un asesinato, en  su corazón, como señalan, hay un agujero astronómico.

La investigación se mueve en dos ámbitos diferenciados por el espacio, el tiempo, dos voces narrativas, los números que señalan los distintos capítulos y la música.

La localización coincide con una Isla real, ubicada en la Riviera Francesa , mientras que en este caso parece estar, en las Costas del mar del Norte, por el ambiente húmedo y frio que se describe.

En esta ubicación se centra  la investigación que el Inspector Pambley y su ayudante Gloria realizan, ya que los miembros de la familia están reunidos por la muerte del Patriarca.

Esta parte nos traslada a las novelas de Aghata Christie protagonizadas por Hércules Poirot::  reunión de sospechosos, un policía que parece no enterarse de las cosas, un escenario único, un círculo cerrado entorno a los sospechosos.

Es una novela en la que el amor y el desamor van de la mano, tanto Dora como Antonio tienen un agujero en el corazón, una ficticio y otro real.

Una novela con un final sorprendente que seguro que os gustará.


Modelos de mujer de Almudena Grandes

4 mayo, 2020

Siete  relatos protagonizados por mujeres de distintas edades y circunstancias que nos van narrando episodios concretos de su vida.

La autora nos da unas explicaciones previas en el prólogo y unas determinadas pautas de lectura. Siguen un orden cronológico, van desde 1989 a 1995. El primero “Los ojos rotos” (1989) y el últimportada_modelos-de-mujer_almudena-grandes_201709211459o “La buena hija” (1995) pueden considerarse por su extensión novelas cortas. La temática es variada, así como las distintas visiones de las protagonistas frente a los acontecimientos narrados, pero prevalece, entre todos los temas, el amor que pulula por todos ellos, ya sea platónico, maternal, amor carnal, amor a la vida. En «Los ojos rotos»(1989), «Malena, una vida hervida», (1990), El vocabulario de los balcones” (1994)  y “ Modelos de mujer” (1995), la mirada del amante o del ser amado modifica y determina la imagen que uno obtiene de sí mismo: la pequeña Míguela, con síndrome de Down se enamora de un fantasma y ve su rostro hermoso; Malena, que se pasa la vida haciendo régimen por el amor de un hombre que no la corresponde ; y Bárbara, que acompaña a su abuelo a pescar y le hace lapregunta que ella considera clave: ¿gustará a los hombres?;«El vocabulario de los balcones», la humillación conferida a la persona que la ama, se vuelve contra ella con el paso del tiempo y al final es la protagonista la que tiene que doblegarse y humillarse ante el ser amado.

En el  «Amor de madre» (1994), y «La buena hija» (1995) -, el amor maternal excesivo  y la ausencia de él, respectivamente, son los temas de estos dos relatos. Mientras, que en la primera, la hija pierde toda voluntad de decidir, en la segunda, “La buena hija”, la protagonista consigue recuperar su vida, dejando atrás una vida servil, un destino que los demás le habían marcado, con la firme voluntad de vivir su propia vida o lo que le queda de ella, dejando atrás todo lo que la perjudica.

Una lectura refrescante que nos hace pensar, con lenguaje rico e irónico en algunos casos y una aguda penetración del alma femenina en todos los relatos.


Verde agua de Marisa Madieri 

5 marzo, 2020

Verde agua es un relato autobiográfico sobre el exilio forzado de su familia, que vivieron en un campo de refugiados durante siete años. Marisa vivió su Imagen1infancia en esa reclusión en el Silos de Trieste, en donde «entrar era entrar en un paisaje vagamente dantesco, en un nocturno y humeante purgatorio», con la angustia que supone un incierto futuro, obligada a vivir una infancia con miseria y precariades, con el sufrimiento en la mirada del resto de exiliados con los que se comparte el miedo y el dolor por la perdida de un hogar.

La descripción de esas vivencias, de su familia, de muchos con los que se comparte territorio son la base de este relato. Un relato sobre  héroes silenciosos que intentan salvar a su familia y encontrar de nuevo  un lugar donde vivir y trabajar.

Todo aderezado con un lenguaje sutil y  poético, con descripciones a veces descarnadas y otras cómicas en las que nos adentramos junto con la autora y su familia en ese ambiente cerrado en el que habita el miedo y la melancolía.

Este relato-diario ha sido definido por la crítica italiana como un pequeño clásico contemporáneo.

Un obra que no nos deja indiferente y que nos hace pensar en todos los  campos de refugiados que existen hoy en día, en todos los  desplazamientos forzados por Guerras, por la miseria en el lugar de origen,  obligados por las circunstacias a  abandonarlo todo lo que tienen.


Hôzuki, la librería de Mitsuko de Aki Shimazaki

5 marzo, 2020

9788416830732-600x937Mitsuko tiene una librería de lance especializada en obras filosóficas. Allí pasa los días serenamente con su madre y Tarô, su hijo sordomudo. Cada viernes por la noche, sin embargo, se convierte en camarera en un bar de alterne de alta gama. Este trabajo le permite asegurarse su independencia económica, y aprecia sus charlas con los intelectuales que frecuentan el establecimiento. Una mujer solitaria e independiente. Esconde un secreto que ni siquiera su madre conoce.

Un día, una mujer distinguida entra a la tienda acompañada por su hija pequeña. Los niños se sienten inmediatamente atraídos entre ellos. Ante la insistencia de la señora y por complacer a Tarô, a pesar de que normalmente evita hacer amistades, Mitsuko aceptará volver a verlos. Este encuentro podría poner en peligro el equilibrio de su familia.
Aki Shimazaki sondea aquí la naturaleza del amor maternal. Con gran sutileza, cuestiona la fibra y la fuerza de los lazos.

 


Cosmópolis de Don DeLillo

13 enero, 2020

descarga

En Cosmópolis, la acción se desarrolla en un solo día, cuando se empieza a vislumbrar cierta debilidad del sistema financiero mundial. En ese contexto, Eric Parker, un joven y millonario asesor de inversiones, se enfrenta a varios desafíos: apostar su fortuna contra la subida del yen y atravesar la ciudad en su lujosa limusina para cortarse el pelo. Durante ese itinerario se verá atrapado en un atasco causado por distintos acontecimientos: la llegada del presidente, el funeral de un ídolo musical, una manifestación política y el rodaje de una película.

Con la publicación de Cosmópolis en 2003, DeLillo presagió el derrumbamiento del sistema financiero y de la estructura económica mundial cimentada en la tecnología, el mercado inmobiliario y la sobrevaloración de los valores bursátiles: esto es, la economía especulativa.

Inevitablemente, el autor, contempló y contempla la crisis financiera desencadenada en 2008, con la caída de Lehman Brothers, devaluaciones de divisas y el aumento del malestar social, con cierta sensación de déjà vú.

 


El callejón de los milagros

2 diciembre, 2019

a través de El callejón de los milagros


El callejón de los milagros

4 noviembre, 2019

callejondelosmilagrosEs una de las novelas más conocidas e importantes de este autor egipcio. Pertenece a la famosa pentalogía realista de Mahfuz, un grupo de cinco obras publicadas entre 1945 y 1957, de marcado corte realista, centradas en la vida cotidiana de las clases populares y de la pequeña burguesía de El Cairo en aquella época, que muestran el pensamiento islámico.

El callejón de los milagros es considerada una novela costumbrista debido a los muchos detalles de la vida y ambiente cotidianos de la gente descritos en ella. Hay caracteres humanos que se repiten en todas las sociedades y por eso los personajes, a pesar de que se hable de una sociedad árabe, resultan cercanos incluso al lector occidental. Este contraste entre lo particular y lo universal lo encontramos también en la presencia aliada en el país y la búsqueda de una vida mejor por parte de los más desfavorecidos. Mahfuz crea constantemente un juego de oposiciones solapadas.


Tea Rooms: Mujeres obreras de Luisa Carnés

10 octubre, 2019

Tea rooms

La novela se desarrolla en el Madrid de los años treinta,  en los tiempos inmediatamente anteriores a la  República y a la Guerra Civil y tiene como protagonistas a las empleadas de un salón de té cerca de la Puerta del Sol. A través de la mirada de Matilde, Antonia, Marta, Paca y Laurita vamos conociendo los distintos puntos de vista de las mujeres de la época. Mujeres que independientemente de su estatus social carecían de algo tan básico como la libertad de decidir, sus maridos, sus padres son los que deciden por ellas, deben de acatar órdenes y callar.

Refleja el Madrid de la época desde una mirada crítica, alentando al cambio social y laboral de las mujeres y de la Sociedad en general, dando voz a la clase trabajadora.

 


El viento y la luna de A. Muñoz Molina

18 septiembre, 2019

Imagen1

El 20 de julio de 1969 la misión espacial del Apolo XI se posa en el Mar de la Tranquilidad, convirtiendo a su comandante, Neil Armstrong, en el primer hombre que pisa la Luna. Las noticias sobre el viaje son el hilo conductor de esta novela protagonizada por un adolescente que, fascinado por estos acontecimientos, asiste al nacimiento de una nueva época; el universo que le rodea comienza a serle tan ajeno como su propia felicidad infantil.

Retorna a Mágina, ese espacio de ficción que, trasunto de la Úbeda natal del autor, enmarcaba su primera novela –Beatus Ille, 1986– y también El jinete polaco –Premio Planeta de 1991–, además de reflejarse en algún episodio de los reunidos en esa “novela de novelas” que es Sefarad (2001). Pero lo que entonces era fundamentalmente marco o escenario de la acción adquiere en El viento de la luna un relieve mucho más sobresaliente, porque Mágina retorna ahora como una entidad propia en su peculiar esencia de pequeña ciudad provinciana de la España de 1969, de la cual se nos dan tanto sus rasgos físicos y materiales –paseos, calles, cines– como su fisonomía social y humana.

El viento de la luna es novela de formación, narra ese paso de la infancia a la edad adulta  en sus distintas facetas. Están los cambios y las transformaciones físicas, la exploración del cuerpo y está el alejamiento del mundo familiar,  la marcada distancia hacia los adultos, la desobediencia y la rebeldía ejercidas también contra otras instancias –el colegio, la religión. Están los bruscos cambios de carácter y la aparición de una actitud hostil y enconada, además de otros sentimientos -¡la melancolía!–, y otros anhelos y deseos, la pérdida de la inocencia,  la soledad buscada en el cuarto propio, situado en la parte más alta de la casa y desde donde se siente vivir como en un faro o en un observatorio astronómico.


Los treinta apellidos de Benjamín Prado

18 septiembre, 2019

trei

PERSONAJE CENTRAL : JUAN URBANO

“Juan Urbano se diluye entre palabras y dudas que lo zarandean. Su Biblia son los refranes de su madre y la poesía del Siglo de Oro. La dinámica de la curiosidad lo desarma y le trastoca los planes. Sabe de qué lugar parte, pero no hacia dónde va. Benjamín Prado lo parió en sus columnas de EL PAÍS, donde se obró el bautizo de este profesor de instituto metido a detective y  autor de encargo. Un alter ego con el que poner los puntos sobre las íes a un país con sombras negras. El secuestro de niños lo atravesó en Mala gente que camina, la transición en Operación Gladio, el chapapote inmobiliario en Ajuste de cuentas y ahora, en Las treinta familias, el pasado, presente y futuro de los clanes pudientes y las oligarquías periféricas. Como diría su madre: “Te metes en unos fregaos…”.

Ella le hace la traducción simultánea de sus estados de ánimo al recio castellano antiguo. “Madre e hijo son un poco Quijote y Sancho”, comenta Prado. Una vez, Miguel Delibes le preguntó si el personaje que salía en sus novelas tenía que ver con la suya. Prado le contestó que sí y el maestro, sin apenas atisbo de dudas, siguió: “¿No será de Valladolid? Porque aquí hablamos así”. Lo era, doña María Ángeles. Y Benjamín jamás se despoja de su honda sabiduría transmutándola de compañera de viaje para Juan Urbano.

Su alter ego ya tiene un currículum aseado de ínfimas victorias morales y estruendosos descalabros personales. A medio camino entre el Philip Marlowe de Chandler, el Zuckerman de Phillip Roth y el Carvalho de Vázquez Montalbán, ha saltado al siglo XXI en busca de porqués y no hace más que tropezarse con sin razones. “En el fondo, lo que Juan Urbano persigue todo el tiempo se reduce a cambiar una letra: Una n por una v. La que separa el cinismo del civismo”.

“En el fondo, lo que Juan Urbano persigue todo el tiempo se reduce a cambiar una letra: Una n por una v. La que separa el cinismo del civismo”

“Me miré en el espejo hasta que dejé de ser yo mismo”, suelta Juan Urbano casi al comienzo de Los treinta apellidos (Alfaguara). Debe ocultar su apariencia como testigo protegido pero poco después lo encuentran para convencerle de que haga un trabajo: escribir la historia de un par de familias imbricadas en la genealogía de los Espriu (catalanes) y los Quiroga de Feijoo (gallegos), quizás para que no perdamos la perspectiva al comprobar cómo influyen los poderes nacidos al borde del mar en la meseta.

La fuente que planea sobre todo el libro es una máxima de Balzac: “Detrás de cada gran fortuna hay siempre un crimen escondido”. En el caso de ellos, el pecado original se remonta al tráfico de esclavos entre África y América. Un escenario magnífico para trufar las andanzas de Urbano con Joseph Conrad, Emilio Salgari o Herman Melville. O con El padrino: “Lluìs Espriu actúa un poco como Michael Corleone. Le puede la curiosidad, su intención es noble, pero le vence el destino”, asegura Prado.

Es él quien encarga a Urbano que escriba la historia de su familia. Y el detective profesor, que tenía planeado volver a Madrid para empezar no sabe bien qué tipo de vida, se deja llevar. O cómo diría su madre, que la curiosidad mató al gato. “Es un cotilla de baja intensidad y altos vuelos”, comenta Prado. “Y ahí es donde se encuentra con esas familias que manejan todo sin que les podamos ver la cara, que dan sin cesar órdenes a los que creemos que mandan y hemos elegido”.

Así, Prado va tejiendo un hilo que conduce desde la España de Fernando VI al presente: “Poder y dinero siempre se han llevado bien. Aunque ahora algunos se apunten al carro de la independencia, debemos saber que Isabel II protegió y alentó los intereses financieros y de la banca de familias catalanas, que Franco y Primo de Rivera les encargaron infraestructuras. La vida no es una ciencia exacta. Dos más dos, ¿suman cuatro? Depende, incluso en este mundo embrutecido por cifras”.

Donde los números son más importantes que los nombres, una barbaridad que sólo produce deshumanización. Un entuerto perpetuo para este profesor de lengua y literatura con excedencia a punto de acabar, que en su extravío permanente tiene siempre alguna cosa clara: desenmascarar lo que le repele. Aunque para ello, como diría su madre, tenga que meterse en camisas de once varas.” (ARTÍCULO DE El PAÍS-Jesús Ruíz Mantilla)